Archivos Mensuales: septiembre 2011

Congestión

©Jorge Suro. Caracas, Venezuela 2010

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Ciudad, mass-media y política

Revolution comes in the strangest way .”[1]

A raíz de la auto-inmolación de Mohamed Bouazizi y la posterior manifestación-revolución tunecina, que tuvo reverberancia en sus vecinos de Medio Oriente al principio, y que ha alcanzado finalmente a los EE.UU. ni más ni menos que en Nueva York, valdría la pena reformular el estado de la ciudad como ente auto-sonorizado, e inmune a la manifestación ajena. ¿Porqué la indignación de un vendedor ambulante en Túnez propicia una manifestación americana en Wall Street ?

En primer lugar, no se debe perder de vista que los fenómenos a los que nos referimos son de naturaleza esencialmente urbana, y profundamente social.  La gran revolución de la edad moderna consistió en ubicar dentro de un globo todos los puntos poblados, convirtiéndolos finalmente en parte de rutas de los poderes industriales, quienes contabilizando, entre otras cosas, el tiempo de tránsito, lograron maximizar sus ganancias y acumular un poder absoluto. La globalización, pues, no es un fenómenos de finales del siglo XX, y sí es un suceso histórico que comienza con el viaje de C.Colón a América y llega a comprenderse en cabalidad con la aparición de los Mapa-Mundi y los globos terráqueos.

“…cualquier lugar en la esfera circundable puede ser afectado, incluso desde la mayor lejanía, por transacciones entre gentes interesadas en ellas.”[2]

Es así que en la semilla que inoculó y exacerbó las diferencias de clases que hoy propician y empujan estas revoluciones, estaba también la clave para su caída, puesto que nunca se calculó, que esta economía del transporte, terminaría por alcanzar su cúspide en la información y en las tecnologías de la comunicación, llamados también mass-media. Estas tecnologías de comunicación, en principio reguladas de manera privada, permearon a los componentes individuales del cuerpo grupal, que ahora en poder de emitir tan lejos como lo permiten los receptores, constituyen en sí mismos agentes exógenos dentro del aislamiento ciudad, sin embargo incitan la imitación, a pesar de vivir en circunstancias-contextos diferentes.
La calle, esa materialización geográfica precisa, capaz de replicar el ruido de sus transeúntes, y espacio exterior en latencia, se conecta electrónicamente a los interiores globales y exige su replicación en los lugares más inesperados. La revolución se convierte en un bien exportable.

[1] David Bowie. “We Prick You”. Outside. Arista/BMG. Montreux 1995. Estrofa 1


[2] Peter Sloterdijk. Esferas II. Globos. Ediciones Siruela S.A. Madrid 2004. Pág. 713

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